Hablándole a su pareja sobre el herpes

¿Cómo le digo a alguien (especialmente a mi pareja) que tengo herpes genital?

Cuando se trata de lo básico, de contar, no existe un método infalible. Lo que usted diga y cómo lo diga dependerá de su propio estilo personal. Es natural que se sienta temeroso de contarle a alguien sobre el herpes genital por primera vez.

herpes y pareja

Algunos consejos prácticos para informar a alguien sobre su estado de herpes genital:

  • Una buena relación a largo plazo, debe basarse siempre en la honestidad y la confianza. Aunque algunas personas pueden experimentar una respuesta que no les gusta, la mayoría ha descubierto que sus parejas les brindan apoyo y comprensión.
  • Si su pareja decide no entablar una relación con usted simplemente porque tiene herpes, lo mejor para usted es averiguarlo ahora. Se necesita mucho más que la agravante ocasional del herpes para destruir una relación sana.
  • Escoja cuidadosamente la hora y el lugar para decírselo a alguien. Aunque puede no ser necesario decírselo a alguien al principio de una relación, no espere hasta que se haya establecido una relación seria, ya que esto no es justo para la otra persona.
  • La discusión podría tener lugar donde usted se sienta seguro y cómodo. Algunas personas apagan la televisión, descuelgan el teléfono y se acercan al tema con una cena tranquila en casa. Otros prefieren un lugar más público, como caminar por el parque, o un restaurante tranquilo, para que su pareja se sienta libre de irse a casa después para pensar las cosas.
  • Esté preparado. Planifique lo que se va a decir y aclare sus datos sobre el herpes genital. Puede ser una buena idea tener a mano información impresa relevante para que alguien la lea.
  • Sea espontáneo. Tenga confianza. Están haciendo lo correcto para los dos al decirle a su pareja que usted les permite entrar en la relación con pleno conocimiento de su infección.
  • Cuando usted tiene un brote, puede discutirlo con su pareja en lugar de poner excusas para no tener relaciones sexuales. Si ustedes dos son capaces de discutir la situación, abierta y honestamente, pueden negociar al respecto. Los amantes imaginativos encuentran maneras de sobrellevar estos reveses temporales.
  • Considere cómo se sentiría si los papeles se invirtieran y se le dijera. También puede hacer un juego de rol con un amigo que ya conozca su situación, pero no deje que siempre haga de compañero comprensivo. Convencer a otra persona puede ayudar a convencerse.

La posibilidad de rechazo o aceptación

El rechazo personal, con o sin herpes, es una posibilidad que todos enfrentamos. El miedo al rechazo puede llevar a algunos a preguntarse por qué deberían arriesgarse a hablar sobre el herpes, y optar por no revelar el hecho. Se abstienen durante los brotes, practican sexo seguro en otros momentos y esperan lo mejor.

Esta forma de pensar puede tener más desventajas que ventajas:

  • Las excusas crean distancia entre las parejas y a menudo llevan a conjeturas peligrosas.
  • Cuanto más tiempo deje de contarlo, más probable es que su pareja lo descubra en otro lugar.
  • Se hace más difícil hacerlo cuanto más tiempo espera.
  • Para la mayoría de las personas, la ansiedad de no decir, es peor que la de decir en sí misma.
  • Usted pasa mucho tiempo y energía preocupándose de que su pareja vaya a contraer herpes.
  • Su pareja podría interpretar sus excusas de maneras más dañinas para la relación, que una discusión honesta sobre el herpes genital.

Sobre todo, su actitud influirá en la forma en que se reciba esta noticia. Los psicólogos han observado que las personas tienden a comportarse de la manera en que se espera que se comporten, y esperar el rechazo aumenta las probabilidades de dicho rechazo.