Herpes Facial

Herpes labial o facial

¿Qué es el herpes facial?

El herpes facial, también conocido como herpes labial, o herpes febril, es muy común. El herpes facial se caracteriza por grupos de ampollas llenas de líquido que aparecen en áreas rojas e hinchadas de la piel o en las membranas mucosas. Es habitual, que antes de que se desarrollen las lesiones cutáneas, se presente una sensación de ardor. Las áreas afectadas pueden estar sensibles y dolorosas. Aunque las ampollas se curan sin dejar cicatrices, es habitual que reaparezcan. Estos episodios son causados por una infección viral muy común conocida como virus del herpes simple (VHS), de la cual hay dos tipos:

VHS-1, Es el tipo de herpes que causa herpes facial y genital, y es el tipo más común.

VHS-2, que normalmente es el causante del herpes genital.

Aunque puede darse un caso de  infección cruzada, es más común que la infección pase de la cara a los genitales (causando VHS-1 genital) que de los genitales al área facial.

¿Cómo se contagia?

El herpes facial se contagia por el contacto físico cercano entre una persona infectada con el virus del herpes y otra persona que no estaba previamente infectada. La infección por VHS-1 se contrae generalmente durante la infancia o niñez a causa del contacto con familiares (por ejemplo, besos o abrazos). La fuente no siempre presenta los síntomas típicos del herpes facial en el momento de la transmisión. Por ejemplo, el virus del herpes con frecuencia se desprende de los labios antes de que aparezcan las ampollas y también es posible eliminar las partículas del virus del herpes infeccioso sin síntomas perceptibles.

La mayoría de las personas habrán entrado  en contacto con el virus del herpes entre las edades de tres y cinco años, pero sólo una de cada tres tendrá un primer episodio de herpes con síntomas.

¿Qué hace el virus?

El VHS invade las células de la epidermis, la capa externa de la piel, produciendo que aparezcan ampollas llenas de líquido. El virus del herpes pasa de la epidermis a través de las vías nerviosas hasta el ganglio del trigémino, un grupo de nervios próximos al oído interno, donde permanece oculto hasta que se reactiva. Algunas situaciones que desencadenan el herpes son: tener fiebre (por ejemplo, un resfriado común), radiación UV (exposición a la luz solar), cansancio extremo o disminución de la función inmunológica.

La infección inicial por herpes

Cuando una persona se infecta por primera vez con herpes, estamos hablando de un episodio denominado infección primaria. La infección primaria puede progresar de diferentes maneras. Algunas personas unicamente presentan síntomas de herpes muy leves o ninguno, pero otras pueden sufrir molestias importantes. Las úlceras pueden desarrollarse tanto dentro como fuera de la boca y esto se denomina comúnmente gingivostomatitis. Inicialmente, puede tratarse de úlceras bucales dolorosas que afectan la boca, las encías, la garganta y los labios, y que pueden durar  15 días o más en caso de no ser tratadas. La gingivostomatitis se trata con medicamentos de tipo antiviral. La mayoría de los pacientes requieren además analgésicos o incluso anestésicos locales, que se aplican directamente en la zona, para aliviar las molestias de las úlceras bucales y poder comer y beber con normalidad.

Este primer brote comienza entre una y tres semanas tras la invasión del virus del herpes en la piel y desaparece al cabo de unas semanas.

Recaídas

El virus del herpes permanecerá  oculto en los nervios de la persona infectada, durante toda su vida, pudiendo volverse a activar de vez en cuando.  Algunas personas tendrán algun brote ocasional o incluso ningún brote. En cambio otras padecerán brotes regularmente. En cualquier caso, con la edad estos brotes aparecen con menos frecuencia.

Un brote de herpes facial tiene cuatro etapas:

En primer lugar se dará una sensación de hormigueo en la piel, se producirá una leve hinchazón y luego se desarrollarán ampollas llenas de líquido, que suelen ser dolorosas.

Una vez que las ampollas estallen, formarán racimos, y aparecerán  úlceras llenas de líquido (herpes labial).

Las úlceras bucales se secan, cicatrizan y sanan, y no dejan cicatrices, al cabo de unos 10 días.

El virus tiene la capacidad de propagarse hasta que las aftas bucales estén completamente cubiertas por costras y la infección sea generalmente externa.

Sitios de infección


herpes facial

Como norma general,  el herpes afecta los labios o la región nasal, causando herpes labial. Con la reaparción de los brotes, pueden verse afectadas la zona del ojo o incluso afectar al propio ojo. La infección ocular por el VHS, es conocida también como: herpes queratitis, conjuntivitis herpética y queratitis herpética del estroma. La infección profunda del ojo es muy poco habitual, pero puede causar un síndrome llamado necrosis retiniana aguda.

El virus del herpes puede infectar la boca y la garganta en el caso de tratarse de niños. La infección puede estar acompañada dolores, molestias y fiebre.

¿Qué desencadena el herpes facial?

En cada persona los factores que desencadenan un brote de herpes serán distintos.  La menstruación, una situación traumática, tener fiebre, una exposición prolongada a la luz del sol, estar sometido a condiciones climáticas extremas o factores que produzcan una bajada en el sistema inmunológico, como un resfriado común, padecer gripe o una enfermedad general; son factores que producen la reaparición de herpes labial en algunas personas. En el caso de otras personas, no hay factores definidos.

Transmisión del herpes facial

Las personas que experimentan un episodio de herpes, tanto si se trata de herpes facial como de herpes  genital, se consideran infecciosas desde el comienzo del episodio, hasta la total curación de la todas las úlceras. Durante este tiempo el virus del herpes se puede transmitir de una persona a otra, y aunque no es común, se puede transferir a otras zonas del cuerpo. Cada vez es más frecuente que el herpes genital (VHS-1 genital) sea causado por la transmisión de la enfermedad a los genitales. Como se ha comentado antes,  la mayoría delas personas adquieren herpes facial en los primeros cinco años de su vida.

Para prevenir la transmisión del herpes, evite:

-Besar a alguien que tenga un herpes labial presente o  compartir utensilios para comer o beber.

-Practicar sexo oral en caso de que existan llagas faciales o genitales.

Precauciones

Para las personas infectadas con el virus del herpes la higiene es un factor de gran importancia. Evite en la medida de lo posible el contacto directo con las aftas bucales, en caso de que aun así ocurra, lávese las manos con agua y jabón y posteriormente séquelas. Hay que evitar rascarse las úlceras bucales, ya que hay tendencia a que esto produzca una propagación del virus a otras partes del cuerpo o incluso provocar una infección bacteriana de las úlceras. Evite el uso de jabones fuertes en la piel.

Un estilo de vida saludable hace que las defensas del cuerpo se fortalezcan. Lleve una  dieta variada y equilibrada, haga ejercicio con regularidad y duerma lo suficiente. El uso de una crema de protección solar puede ayudar a prevenir que reaparezcan úlceras bucales.

Cómo diagnosticar el herpes facial

El diagnóstico preciso del herpes facial, se lleva  a cabo con mayor precisión y facilidad, en el momento de una infección activa por herpes. El historial clínico del paciente, combinado con  la aparición de las llagas suele bastar para identificar el herpes facial. Se puede tomar una muestra de la lesión o un análisis de sangre especializado para confirmar el diagnóstico

Posibles complicaciones

Las aftas bucales son susceptibles de infectarse por bacterias. En caso de que  la afección se propague a los ojos, existe el riesgo de que la visión se vea dañada.

En los pacientes que padeces de dermatitis atópica, aunque no es habitual, las aftas bucales pueden propagarse a areas más grandes del cuerpo.

En caso de una aparición masiva de ulceras bucales, podríamos estar ante un signo de que otra enfermedad, como la neumonía o el VIH, por ejemplo, está debilitando el sistema inmunológico.

Tratamiento

Es posible tratar y a veces también prevenir el herpes facial, con un medicamento antiviral, el aciclovir, que está disponible en formato de pastillas y en formato de crema. También alivian los sintomas  y el dolor, los analgésicos y el uso de un enjuague bucal. El tratamiento debe iniciarse en cuanto aparezcan los primeros síntomas. Cada episodio de herpes puede ser tratado con pastillas o crema para que el proceso de curación sea más rápido. En el caso de que los episodios se den con mucha frecuencia o sean  problemáticos, puede ayudar a prevenir la reaparición de brotes los medicamentos antivirales.