Herpes genital en el embarazo y el parto

A la hora de afrontar un embarazo, es probable que los futuros padres muestren preocupación por la salud del futuro bebé en el caso de que alguno de los progenitores tenga herpes.

El embarazo y el parto son momentos de una gran felicidad para los progenitores, pero también una causa de nerviosismo e inquietud y el hecho de sufrir la enfermedad del herpes puede generar mayor inquietud de la existente.

En este caso en particular se recomienda que los padres tengan información adecuada sobre el virus HSV-1, también llamado herpes de tipo 1 o simple.

Este virus es bastante común en los adultos y no presenta riesgos para la salud en el caso de adultos y niños, pero si los puede tener en el caso de los bebés ya que puede producir una enfermedad bastante delicada aunque también bastante  poco común.

El virus de herpes simple o VHS1

El virus VHS1 o también llamado herpes simple es un tipo de virus que suele causar ulceraciones o llagas en la boca, por lo que se le suele llamar también herpes oral o labial.

También se puede transmitir a los genitales y pasará a llamarse herpes genital.

Habitualmente nos encontramos con el virus  VHS 1, que es el causante del herpes oral o labial, mientras que el VHS-2 suele ser el causante de los herpes genitales, pero no siempre es así obligatoriamente.

Tanto del virus VHS-1 como el VHS-2 son capaces de infectar  cualquier parte del cuerpo.

El herpes simple en datos

El porcentaje de personas que tienen herpes oral es muy  alto ypuede oscilar entre el 50 y el 80% en función de la zona.

El caso del herpes genital es diferente con un menor nivel de  propagación, pero se llega al 30% de la población en países desarrollados.

El herpes genital se suele contraer a través de las relaciones sexuales con personas infectadas o a través de  relaciones orales con personas que tienen herpes oral.

El contagio es sencillo ya que una gran parte de los portadores del virus del herpes no  son conscientes de ello, debido a que los síntomas son muy leves o inexistentes.

¿Cómo se transmite el herpes a los recién nacidos?

  • El herpes simple se puede transmitir a los bebés durante el parto sí la madre es portadora del virus VHS y este está localizado en el canal de parto.
  • Este tipo de virus también se puede transmitir al bebé por parte de adultos que tengan llagas en la boca cuándo se da un beso. Hay que recordar que las llagas son la mejor forma de propagación del virus.
  • También se podría transmitir al bebé a través de contacto físico con las manos, si esa persona ha tocado directamente las llagas del virus, pero es algo bastante raro.

Consecuencias del herpes en los bebés

En el caso de los  bebés neonatos, si se produce un contagio por herpes  se le denominará herpes neonatal.

Esta enfermedad es bastante poco común pero potencialmente peligrosa.

El herpes neonatal puede provocar infecciones en la garganta del bebé, en los ojos ,  retraso mental, perjuicio para el sistema nervioso central e incluso la muerte.

Existen algunos tipos de tratamiento a través de medicación si se hace de una forma temprana, y puede ayudar a prevenir los daños a largo plazo.

¿Hay muchos casos de herpes neonatal?

El porcentaje de  bebés neonatos que se infectan de herpes neonatal es extremadamente bajo en los países desarrollados.

En estos casos estamos hablando de 4 contagios por cada 100.000 recién nacidos, por lo que el riesgo es extremadamente bajo, teniendo en cuenta que una cuarta parte de las mujeres embarazadas pueden tener herpes genital.

Como norma general entendemos que, la mayor parte de las madres que tienen herpes genital pueden dar a luz a sus bebés sin complicaciones en la mayor parte de los casos.

¿Cuál es  la situación más delicada?

Hablando de herpes neonatal, nos encontramos con qué la situación más delicada a nivel médico, es cuando la madre contrae el virus VHS genital por primera vez en su vida, en el momento final del embarazo.

El motivo es que cuándo se produce el contagio el cuerpo tiene que generar los anticuerpos necesarios para defenderse del virus y hasta que lo  hace no existe protección para el bebé durante el parto.

Cuándo se produce la infección por primera vez, suelen aparecer brotes y es  factible que el virus VHS genital se encuentre en el canal del parto, con el consiguiente riesgo para el bebé.

Mujeres con herpes genital y embarazo

herpes en el embarazo

Se puede dar la situación de que una mujer que ya se haya contagiado el herpes con anterioridad se quede embarazada.

En este caso las posibilidades de contagio de la madre al hijo son inferiores al 1%   como ya hemos dicho anteriormente.

El sistema inmunologico de la madre produce anticuerpos para protegerse del virus y estos anticuerpos son enviados al bebé para su protección.

La protección de los anticuerpos maternos, es incluso eficaz aun en el caso de que el virus VHS este presente en el canal del parto en el momento de dar a luz.

Además de ello en los hospitales se pueden tomar medidas para evitar el contagio  si se tiene conocimiento de la enfermedad.

Reglas básicas para mujeres embarazadas con herpes

Es muy normal y razonable el sentirse inquieta cuándo se padece la enfermedad del herpes y a la vez se está en estado de gestación.

El temor a contagiar al bebé es algo normal pero hay que tener presente que las posibilidades de contagio son bastante bajas.

Más aún sí la madre contrajo el herpes con anterioridad.

En todo caso aquí dejamos unos consejos generales:

  • Cuando se vaya acercando el día del parto, hay que examinar cuidadosamente la zona genital para ver si hay síntomas de un brote de herpes, e ir al médico de referencia, en el caso de que se vean síntomas, como por ejemplo llagas, picores hormigueos o sensibilidad.
  • Es importante consultar con él el médico de referencia las diferentes opciones que existen, a la hora de afrontar un brote de herpes  cuándo se va a producir el parto. Existen dos opciones que son el parto normal o vaginal y la cesárea. A pesar de que el riesgo de infección hacia el bebé durante el parto vaginal es bajo, se debe  evaluar teniendo en cuenta los riesgos que conlleva la cesárea. En general se debe haber trabajado el tema con anterioridad para mejorar la prevención antes de que llegue el momento.
  • No está recomendado el uso de cierto tipo de herramientas de monitorización del bebé, debido a que pueden provocar algún tipo de laceracion o apertura en la piel que facilitaría el contagio del virus. Se debe utilizar si es posible sistemas de monitorización externos o no invasivos.
  • La bolsa de líquido amniótico es una defensa del bebé durante el parto, por lo que como norma general en el caso de padecer herpes, se evitará en la medida de lo posible que dicha bolsa se rompa
  • Es fundamental comunicar a su médico de referencia y a todo el personal médico con el que se trate que se padece herpes
  • El criterio general a la hora de utilizar asistencia para el parto, es no utilizar fórceps y otros tipos de ayudas en la medida de lo posible. Este tipo de herramientas pueden provocar también aperturas en la piel del bebé, lo que podría facilitar la transmisión del virus.
  • En el caso del bebé neonato se debe producir una observación posterior al parto durante un mes. En dicha observación se buscarán síntomas del herpes neonatal como por ejemplo falta de apetito, cansancio, fiebre,  desasosiego o ampollas o llagas. A pesar de que estos síntomas pueden a corresponder a otras enfermedades, es mejor ser precavido y en el caso de que se den, acudir inmediatamente al pediatra y comunicar que la madre tiene herpes genital.
  • Los riesgos de contagio hacia el bebé son realmente bajos por lo que es mejor mantener una actitud  sosegada para afrontar el problema.

Prevención del herpes en caso de mujeres no infectadas

Cómo se ha comentado anteriormente  la situación más peligrosa en el caso del herpes neonatal, es cuando la madre se contagia de herpes en la fase final le he dicho embarazo.

Estos son casos poco comunes, pero como ya hemos dicho puede provocar una enfermedad grave en el bebé neonato.

La mejor forma de prevenir el contagio es conocer el virus y la forma de actuar que tiene.

Saber si la persona embarazada o su pareja tiene herpes, es muy importante por lo que si existe alguna sospecha es importante que se realicen las analíticas adecuadas.

En el caso de que sepa que la persona embarazada o su pareja tiene herpes, es importante hacer una consulta con el médico de referencia al respecto.

¿Qué hacer en caso de sospecha de padecer herpes genital?

En el caso de tener síntomas o sospechas de padecer la enfermedad del herpes, la mejor solución es realizar un cultivo del virus.

La forma de la prueba de este análisis, es a través de la toma de una muestra del  brote de herpes por parte de su médico de referencia.

Es aconsejable que se haga al principio del brote a fin de conseguir tomar las muestras cuando el brote está activo.

No hay que esperar mucho para saber los resultados, ya que suelen tardar de una a dos semanas.

En el caso de que no exista sintomatología se puede determinar la existencia del herpes genital o VHS-2 a través de las pruebas de sangre.

En el caso de dar positivo en VHS-2, hay más certeza  de un posible contagio de herpes genital ya que este suele estar más relacionado con el virus VHS-2.

A través de las pruebas de sangre también se puede determinar que se haya producido un contagio de virus HSV-1, pero este como ya hemos dicho anteriormente es más común en los casos de herpes bucal.

Hay diferentes tipos de análisis más conocidos son los ensayos de inmunotransferencia y las pruebas tipo Western blot.

Su médico  de referencia  le informará sobre las diferentes opciones de las que dispone dentro del sistema de salud de su zona.

¿Evitar el contagio del herpes durante el embarazo?

herpes y parto

En el caso de que la madre gestante no está infectada por el virus del herpes, se pueden seguir algunas indicaciones para aumentar la seguridad ante el contagio durante el tiempo de embarazo.

  • Si no se tiene constancia, o existe sospecha de que su pareja tiene herpes genital, se puede considerar la idea de realizar un análisis para poder estar seguros.  Esta consideración está justificada ya que existe un grado alto de posibilidades de contagio con el consiguiente riesgo para el embarazo.
  • En el caso de que la pareja  esté diagnosticada con herpes genital, es importante no mantener relaciones sexuales durante los  brotes de la enfermedad. En el caso de que no haya un brote, se deben utilizar barreras profilácticas como condones siempre que se mantengan relaciones sexuales.  Es aconsejable no mantener relaciones sexuales en los tres últimos meses del embarazo.
  • En el caso de tener herpes oral o síntomas de la enfermedad en la boca, evitar la práctica de sexo oral ya que se puede transmitir a los genitales.

Contagio del herpes al final del embarazo

Se debe  hablar con el médico de referencia si se cree que se ha estado expuesto al virus del herpes genital o si se tienen síntomas.

Dado que el herpes es una enfermedad que puede mantenerse durante mucho tiempo en estado latente, es posible y probable que cuando se produzca un brote no sea realmente la primera vez que ocurre.

Es posible que se trate de una infección que se dio en el pasado y que en la actualidad simplemente se ha mostrado a través de un brote.

En el caso de presentar síntomas, es importante hablar con un especialista médico para prevenir el contagio al bebé.

En muchas ocasiones cuando se produce el contagio por VHS al final del embarazo,  se aconseja la realización de una cesárea a fin de minimizar el riesgo de contagio hacia el bebé.

Para mejorar la protección de los bebés neonatos es importante no besarlos en caso de que se tenga herpes oral.

Los bebés son más propensos a contraer herpes neonatal durante los dos primeros meses de vida, por lo que hay que tomar otras medidas de protección.

Es bueno mantener una higiene elevada en las manos en el caso de que tengan herpes e intentar evitar los besos si se tiene constancia de padecer el virus.

¿Qué hacer en caso de que la pareja de una mujer embarazada tenga herpes?

La comunicación entre la pareja es muy importante a la hora de evitar el contagio del herpes hacia los bebés.

No  está de más  asegurarse de que no hay ningún tipo de síntoma de herpes genital por parte de la pareja de la mujer embarazada,  ya que hay posibilidades de que se padezca a la enfermedad pero no se tengan síntomas evidentes.

En el caso de que se confirme que la pareja tiene el virus del herpes siga estas indicaciones:

  • No mantener relaciones sexuales durante los brotes de herpes, ni siquiera con barreras profilácticas.
  • Consultar al médico de cabecera para valorar la idea de tomar  medicación antiviral, con el fin de disminuir la virulencia de los brotes y atenuar las posibilidades de infección
  • No practicar el sexo oral en caso de que se haya diagnosticado con virus VHS-1, virus de herpes oral.
  • No mantener relaciones sexuales durante  los últimos 3 meses del embarazo, con el fin de minimizar el riesgo.
  • Utilice barreras profilacticas, como por ejemplo el preservativo, en todas las ocasiones en que se mantenga relaciones sexuales, aún cuando no existe ningún brote. Aunque los síntomas no sean evidentes el virus se puede contagiar.
  • En el caso de que exista un brote del virus, no mantener relaciones sexuales hasta que se haya acabado el brote y no existan síntomas le contagio.
  • Acudir al médico cuando haya constancia o sospechas de que la pareja de la persona embarazada puede estar infectada por herpes.