Herpes genital y paternidad

Es algo común entre los padres, el tener preocupación sobre los modos de transmisión del virus del herpes genital con respecto a sus hijos.

El día a día de una familia con hijos, puede convertirse en una fuente de preocupación en el caso de que alguno de los familiares está infectado con el herpes.

Esta situación conlleva, algunas veces, a unos comportamientos y preocupaciones injustificadas por parte de los padres, con el fin de conseguir una supuesta protección contra el contagio.

herpes y paternidad

Para afrontar el tema de forma adecuada, podríamos decir qué el herpes genital no se transmite de padres a hijos en la convivencia normal de una familia, y eso incluye el contacto físico entre padres e hijos.

El cariño qué dan los padres a sus hijos no provocará un contagio del herpes genital a estos, por lo que es importante que en el caso de padecer herpes no se ahogue el calor familiar entre los miembros.

Como ejemplo de lo dicho anteriormente diremos que:

  • El virus del herpes genital no se transmite por compartir un baño, una piscina, la ducha etc.
  • Compartir la cama con una persona que tiene el virus del herpes no tiene ningún riesgo, ya que el virus no se transmite a través de la ropa de una a otra persona
  • El uso del inodoro por una persona que parece herpes genital no tiene riesgo de contagio para otras personas. El virus del herpes muere rápidamente una vez que está fuera del cuerpo humano
  • A la hora de lavarse el cuerpo para prevenir el contagio, basta hacerlo con agua y jabón.  No es necesario utilizar ningún tipo de producto especial para ello
  • Tener a un niño en el regazo de un adulto no transmite el virus del herpes.
  • Utilizar la lavadora para lavar la ropa de una persona que tiene herpes no supone ningún riesgo para el resto de personas. Se puede perfectamente compartir la lavadora
  • Una buena norma a tener en cuenta por parte de los padres es que no se deben preocupar más de la cuenta de transmitir a sus hijos el herpes  genital, ya que es algo bastante difícil en el día a día.

El herpes genital no debe ser un motivo para dejar de disfrutar de la vida familiar con todos los miembros de una forma sana.